Carlos Pascual. Volkswagen ha querido actualizar uno de sus modelos más icónicos y al mismo tiempo realizar un homenaje a las preparaciones con base Beetle de Baja California, Bugies de los ’70; para ello han lanzado al mercado el Beetle DUNE.
 Este nuevo acabado del Escarabajo más moderno, le da cierto aspecto todocamino, con protecciones laterales y paragolpes específicos; a ello se suma una suspensión elevada que le aporta esa sensación de todocamino. Pinturas especiales completan el abanico de posibilidades que dotan al DUNE de personalidad propia, haciendo del VW Beetle un vehículo único que será difícil encontrar otro igual. Otro de los aspectos en los que Volkswagen ha trabajado, para lanzar este acabado especial, es el interior. Este ha recibido una tapicería específica con detalles a juego con la pintura elegida para el exterior. El salpicadero del DUNE, al contrario que en los Beetle normales, acoge una moldura brillante negro piano. (Transmite calidad en el acabado, pero se ensucia con rapidez y se marca con cualquier roce). Otro detalle curioso es la opción de cambiar el color de la iluminación de ambiente entre tres colores (Rojo, Azul y Blanco) aunque no entendemos por qué no se encuentra entre ellos el color de la carrocería. Y un toque POP! equipo de sonido firmado por Fender, la mítica firma de guitarras y equipos de sonido, que incluye subwoofer aportando una buena calidad de sonido. Ya que estamos con el interior, vayamos con la habitabilidad! Dos muy buenas plazas delanteras, en las que los asientos con suficientes regulaciones son capaces de acomodar a dos adultos de buen tamaño sin problema. Todo ello con una buena sensación de calidad aunque con plásticos duros, y esto se nota cuando apoyamos la rodilla en la consola central dónde no estaría mal incorporar una almohadilla. En las plazas traseras sorprende y, aunque con un respaldo algo más vertical de lo habitual y no demasiado espacio para las rodillas, dos personas adultas pueden acomodarse en ellas. Esto se debe (Como en casi todos los cabrios derivados de un coche cerrado) al refuerzo necesario para alojar la capota y mantener una buena rigidez del chasis, colocado tras los asientos traseros. Lo que nos lleva al espacio de carga que en función de la posición de la capota tendremos uno o dos espacios dónde dejar nuestro equipaje. El primero de ellos, el principal y al que da acceso la puerta trasera de la carrocería, pequeña y algo estrecha; es amplío para tratarse de un cabrio y su punto fuerte es la ausencia de modificaciones para recoger la capota, por lo que se mantiene su capacidad sea cual sea la posición de la misma. En este espacio se coloca de forma discreta y funcional el paravientos (Con el que viajar a velocidades de autopista sin necesidad de cerrar la capota). El segundo, sólo disponible con la capota cerrada, es el espacio destinado a esta cuando se cierra. Tapizado y con un buen tamaño nos permitirá dejar algunos objetos como una bolsa de deporte o un maletín para el portátil sin preocuparnos de que se dañe. La dinámica de este acabado DUNE, en principio se vería penalizada debido a la mayor altura libre al suelo pero Volkswagen ha optado un buen compromiso entre dureza y confort. Esta contiene los balanceos de la carrocería y las llantas de 18″ ayudan a mantener un control preciso. La dirección eléctrica no transmite demasiado pero tampoco aísla completamente del asfalto, con ello te permite circular con soltura sobre asfalto. El aspecto campero del Volkswagen Beetle DUNE, es únicamente eso, apariencia; mantiene la configuración original del modelo con el motor delantero y tracción al eje anterior, con esta disposición unido a neumáticos de verano y llantas de gran tamaño desaparecen las posibilidades del campo salvo por la mayor altura libre. La unidad probada montaba el conocido propulsor 2.0 TDI del grupo Volkswagen, capaz de desarrollar 150 CV de potencia máxima y se encontraba asociado a la caja de cambios de doble embrague DSG y seis velocidades. Este propulsor aporta una buena capacidad de respuesta contundente y firme al tiempo que se controla el consumo de combustible. La caja de cambios DSG tiene un comportamiento algo diferente al resto de cajas probadas de este tipo, cuando circulamos con tranquilidad mantiene algo más de lo habitual las marchas y se muestra algo lenta, si bien, cuando decidimos realizar una conducción más agresiva el comportamiento de la caja de cambios se excelente con unos cambios rápidos y precisos. En conjunto el Volkswagen Beetle DUNE, se postula como un vehículo de ocio (un segundo coche perfecto) confortable y con ese toque interesante que siempre aporta la personalidad de un modelo iconico y peculiar. Pocos vehículos como este se encontrarán en la calle. Es una opción entre aquellos que buscan un buen vehículo para la playa o una segunda vivienda pudiendo mantener la prácticidad para el día a día.

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