Carlos Pascual. Cuando hablamos de Nissan nos llega a la cabeza su alianza con Renault y los productos que han llegado con ella como el exitoso Qasqai; pero hoy os traemos una de esas sagas de Nissan que permanecen en la sombra aunque son iconos del automóvil, esta este seráel último miembro de la familia Z de Nissan, los biplaza de motor delantero y tracción trasera que tradicionalmente han recibido el nombre de Fairlady.

Esta saga dió comienzo con el 240Z y ha continuado hasta nuestros días con una filosofía idéntica. El último miembro en llegar fue el 370Z, sucesor del conocido 350Z, ambos equipados con motores V6 de 32 válvulas. Este último miembro ha retomado una linea de diseño basada en los originales 240Z con una caía del techo menos redondeada y un característico ángulo entre el parabrisas y el techo al tiempo que las ventanillas tienen una forma muy similar a la original. En esta ocasión os traemos la versión más radical del 370Z, el Nismo.

Este mantiene la configuración de biplaza de tracción trasera y motor delantero, se ha eliminado el refuerzo que hacía más incómodo el uso del maletero en el 350Z. También tras la última actualización del modelo se ha trabajado en el aspecto aerodinámico llevando a una modificación completa de su aspecto con un nuevo kit de carrocería en el que se han introducido nuevas defensas que modifican por completo la forma en la que se ataca al aire, también el alerón se ha modificado incorporando ahora una “cola de pato” que mejora el apoyo aerodinámico y disminuye el arrastre generado por el mismo.

Este Nissan 370Z recibe este kit por parte de Nismo, que también se ha ocupado de la suspensión y una nueva puesta a punto de su propulsor, un V6 de 3,7 litros atmosférico que se asocia a una caja de cambios manual de seis velocidades. También recibe unos asientos deportivos tipo bucket y un volante tapizado en alcántara y cuero con una cinta de color rojo que marca el centro del volante.

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Ahora entremos en harina o gasolina, el 370Z tiene un reparto ideal de pesos con el 50% de su masa apoyado en cada uno de los ejes, en esta versión NISMO se reduce la masa no suspendida mediante el uso de llantas forjadas. Aún con ello no se trata de un coche ligero pensando más de 1.600 kg.

Hemos tenido oportunidad de hacerle más de 1000 km a la unidad de pruebas, combinando carreteras de montaña, autovías e incluso cuidad; con ello podemos decir que es un vehículo muy deportivo y utilizable en el día a día. Si bien nuestra compra o equipaje no deben ser muy grandes por lo menos la apertura del maletero es enorme.

En su interior el 370Z podría parecernos algo espartano pero no le falta detalle tiene todo el equipamiento que pudiéramos querer con un sistema multimedia que tiene bastantes botones y una pantalla táctil que en combinación hacen que su uso sea sencillo e intuitivo. En este coche el conductor es el claro protagonista con una serie de relojes orientados directamente hacía él. Estos muestran la hora, el voltaje de carga de la batería y la temperatura del aceite.

Cuando nos sentamos a sus mandos no echamos nada en falta, nos acomodamos en unos semibuckets con regulación perfecta en la banqueta aunque el espacio entre el asiento y el guarnecido de la puerta obliga a realizar su ajuste con esta abierta.

Una vez en marcha nos sentimos bien integrados en el vehículo con buena visibilidad para tratarse de un deportivo, el mayor punto ciego se sitúa tras el conductor debido a un voluminoso pilar C. Esto lo penaliza en su uso urbano y en cruces en los que debamos mirar en ángulo cerrado hacía atrás para incorporarnos.

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Ya en carretera abierta la caja de cambios con relaciones cortas y cerradas nos ayuda a administrar la potencia del motor a la perfección al tiempo que la gran cilindrada y par del propulsor nos permite circular en quinta o sexta sin problemas, entonces lograremos consumos diarios en torno a los 9 litros de gasolina 98 para recorrer 100 km.

Ahora llegamos al momento en el que nuestra mente dice “F**K fuel economy” y buscamos la mayor diversión y placer de conducción, cambiamos de sexta a 80 km/h a tercera (si lo deseamos la función rev mach nos ayuda en esta operación) y estiramos hasta que un LED rojo nos indica que es momento de cambiar de marcha, entonces el sonido del motor aumenta y la aceleración progresiva de un motor atmosférico nos resulta casi embriagadora.

De este modo comenzamos a enlazar curvas, una tras otra, y quieres más; nos dirigimos por carreteras de curvas con radios amplios hasta nuestros puertos favoritos en los que pondremos a prueba un chasis que hasta el momento parece delicioso. Estas combinan curvas rápidas y lentas, frenadas fuertes y cambios de peso en los que la masa penaliza la agilidad necesaria para entrar en cada viraje.

Aquí vemos cómo se han ajustado los recorridos del cambio, haciéndolos muy cortos y con un tacto mecánico delicioso, la elasticidad del propulsor nos ayudará para no tener que realizar demasiados cambios de marcha y de este modo circular a buen ritmo por carreteras de montaña.

Nos acercamos a las primeras curvas realmente cerradas, de segunda, frenamos y apreciamos un ligerísimo subviraje que será fácil de controlar; una vez en la curva apreciamos lo equilibrado del chasis con un apoyo limpio y firme, la suspensión trabaja para absorver las irregularidades del firme y nos deleita con una adherencia enorme y una muy buena capacidad de control a través del acelerador, con este podremos modular el ángulo de giro con suma facilidad (Si nos pasamos nos meteremos en problemas claro está).

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También la dirección nos transmite, este tiene una asistencia justa con la que se percibe mejor la capacidad de agarre de los neumáticos delanteros. Aunque los cambios de dirección si se ven penalizados por un peso que se siente de forma constante, este en zonas muy reviradas hará que nos tengamos que esforzar más de lo habitual y pasar la curvas con menor velocidad.

De este modo el Nissan 370Z Nismo se ha concebido como un deportivo auténtico, de esos que están llegando a su extinción, propulsor atmosférico con una cilindrada elevada, tracción trasera, caja de cambio manual, posibilidad de desconectar por completo el control de estabilidad ESP… un deportivo para disfrutar las carreteras secundarias con preferencia por carreteras amplías pero que no le hará ascos a las más reviradas y que nos aportará una gran sensación de control, y un nivel de diversión muy elevado. Un coche que podremos utilizar todos los días y llevarlo al circuito el fin de semana.

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