Una carrocería, equipamiento y calidad en el Hyundai Santa Fe.

Uno de los buques insignia de la firma coreana en Europa desde su aterrizaje en 2001. Este SUV ha evolucionado con el mercado para adaptarse a lo que el público demanda. En su última versión sólo existe la posibilidad del siete plazas (la de cinco no se trae a nuestro continente). La evolución del Hyundai Santa Fe es notable haciéndose presente en su calidad de acabado y en su equipamiento.

Durante el próximo otoño el Hyundai Santa Fe recibirá algunos cambios estéticos menores y actualizaciones en el equipamiento. En principio se mantendrá como única opción el vehículo con siete plazas. El modelo coreano ha buscado acercarse más a un segmento superior con mejores acabados y equipamiento, también con diferentes opciones mecánicas.

El Hyundai Santa Fe es un vehículo completo capaz de albergar hasta siete personas adultas, aunque con algunas limitaciones. Para esta prueba hemos tenido oportunidad de probar la motorización diésel más potente con su acabado Style, el más rico.

Diseño: Marca de la casa

El diseño exterior del Hyundai Santa Fe se ha actualizado con el lenguaje de diseño mostrado por el Hyundai Kona, ganando presencia sobre la carretera. Este convierte la calandra ene le elemento central por su gran superficie útil, unido a la separación de los grupos ópticos. En este también destaca el trabajo realizado en el interior de las ópticas con diferentes acentos cromados oscuros y firma lumínica propia.

Si recorremos el frontal de forma vertical, nos encontramos con tres áreas diferenciadas. La primera, situada en lo más alto, se compone por una moldura cromada oscura. Esta define el borde superior de la calandra al tiempo que apoya los grupos ópticos LED de luz diurna. Marca una línea horizontal que aporta carácter y aumenta la anchura visual del vehículo.

La segunda, se compone por la gran parrilla frontal presidida por el logo del fabricante y trabajada con un patrón de hexágonos enlazados entre sí por sus lados superior e inferior. A sus laterales se sitúan los grupos ópticos principales con lentes para las luces cortar y largas de forma individual. Estas se separan por un adorno cromado oscuro con forma de “T”. Estos mismos grupos sirven para incorporar los intermitentes delanteros.

Más abajo, completando el frontal, se sitúa una rejilla de menores dimensiones flanqueada por los faros antiniebla. Aquí es donde encontramos el radar para el control de crucero adaptativo o la frenada automática de emergencia. En su borde inferior se sitúa una protección plástica negra con un adorno gris imitando al metal en el centro.

Vista distintiva

El lenguaje de diseño del Hyundai en sus SUV les otorga un carácter distintivo e imponente. Así la vista lateral y tres cuartos delantera del Hyundai Santa Fe está dominada por un capó elevado y horizontal. Este parte desde las luces de situación más elevadas. En él se han realizado diferentes pliegues que lo adornan. Así surge un área central elevada y dos líneas de estilo que parten desde la calandra para enlazarse con el pilar “A”.

Este pilar se encuentra tendido, aunque no tanto como en otros modelos más pequeños o segmentos como el compacto. Da lugar a un habitáculo que ocupa dos tercios de la vista lateral del vehículo, destacando su superficie acristalada. Desde los laterales del capó surge la línea de cintura que recorre la parte inferior de las ventanillas hasta alcanzar la parte superior de los grupos ópticos traseros.

Por debajo de esta se realiza un trabajo de volúmenes y líneas que no estorba a la vista y dinamiza al vehículo. Este consiste en marcar los pasos de rueda con un volumen superior y un marco sobre el metal que encuadra sus molduras plásticas. En las puertas se opta por la combinación de superficies cóncavas y convexas. Rematándolo en la parte inferior con una línea de estilo y un captador de luz cromado sobre las protecciones plásticas.

Por encima de la línea de cintura, destacan los retrovisores de generosas dimensiones con los intermitentes laterales integrados y el trabajo diferenciado del tallo y la carcasa. Las ventanillas se enmarcan con una moldura cromada y en el techo te sitúan raíles metálicos casi integrados. La vista lateral se completa con las llantas de 19 pulgadas de diámetro y neumáticos con un perfil generoso.

Parte trasera distintiva, pero tradicional

La zaga del Hyundai Santa Fe es más tradicional que el frontal, pero al mismo tiempo se llena de personalidad. Del mismo modelo que e frontal podemos dividirla en tres áreas horizontales diferenciadas. La primero a estaría dominada por la luneta trasera, coronada por un pequeño alerón superior en el que se integra la tercera luz de freno y limitada en su parte baja por la prolongación de la línea de cintura.

Por debajo de esta se sitúan los grupos ópticos principales con las funciones de posición y freno, unidos por una tira cromada. Entre esta y la de cintura encontramos el logo de la firma coreana. Más abajo  y en un volumen mayor encontramos el paragolpes trasero que abraza lateralmente al portón de carga. En él se integran otros grupos ópticos en los que se encuentran los intermitentes, luces de marcha atrás y antinieblas. Esta puede ser una posición algo baja en la que está expuesto a posibles daños. Para rematar la zaga encontramos las protecciones plásticas negras unidas con otra protección gris imitando metal en la que se recorta la doble salida de escape trapezoidal.

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Todos los elementos de la carrocería transmiten solidez al tracto y al uso. Las puertas son suficientemente amplias para acceder al vehículo sin necesidad de realizar contorsionismos. Destaca el portón trasero amplio y cómodo para la introducción de objetos de grandes dimensiones, aunque algo elevado en su umbral de carga.

Habitáculo: espacioso y bien realizado

El habitáculo del Hyundai Santa Fe destaca por su salto adelante respecto a su antecesor. La calidad es lo primero que llama a atención en este espacio, también un cuidado diseño. Nos ha parecido muy destacable cómo se posicionan elementos modulares como la pantalla o el climatizador, presentes en otros modelos de la marca coreana. Siempre tenemos una buena sensación de calidad, toquemos lo que toquemos con buenos materiales y una nivel de ajuste muy elevado.

Otros detalles que hacen ganar presencia a este interior son elementos como las incrustaciones de madera den las puertas con continuidad en el salpicadero o el cuero que tapiza parcialmente esta parte del habitáculo con un tacto muy agradable. Por diseño, se diferencian de forma clara las dos plazas delanteras con formas asimétricas.

En el lado del acompañante encontramos la continuación de las líneas de la puerta en el salpicadero, dividiendo este en dos y enfatizando la pantalla del sistema de infoentretenimiento. Por debajo, se sitúan las salidas de la climatización y una división horizontal del salpicadero que se aprovecha para situar un espacio de almacenamiento abierto. Más abajo una guantera tradicional con cerradura.

Espacio del conductor

Para el conductor el diseño se ve alterado de forma muy notable por la instrumentación y la columna de dirección. También se continúa el motivo de la puerta, peor en esta ocasión se ve interrumpida esta línea por la formación de la cúpula en al que se coloca la instrumentación, continuando hasta al pantalla táctil situada en posición central y aportándole mayor protagonismo. Desde esta posición todos los mandos están a mano, aunque los botones que controlan algunos sistemas de seguridad no son visibles durante a la conducción (algo que podemos solucionar a través de los menús de la instrumentación).

La posición de conducción es buena y los reglajes del asiento nos permiten adoptar una buena postura para pasar muchos kilómetros al volante. Los asientos, siempre de reglaje eléctrico, son confortables e incorporan climatización (frio/calor) con tapicería de cuero perforado el el acabado Style. Por su parte la instrumentación mixta, con una gran pantalla central digital e indicadores auxiliares laterales de aguja, permite una lectura fácil y rápida. Además sus menús están bien estructurados y son fáciles de usar desde el volante. A ello se suma la incorporación de un Head Up Display (HUD) de proyección sobre el parabrisas.

Listo para la vida actual

El habitáculo del Hyundai Santa Fe está pensado para la actualidad, para el uso de smartphones y lo demuestra con la incorporación de puertos USB en su consola central y cargador por inducción. Estos permiten conectar el teléfono al vehículo para su carga, uno de ellos también hace posible la conexión con el sistema de infoentretenimiento a través de Android Auto o Apple CarPlay, disponibles en todos los acabados. Este sistema de infoentretenimiento ha sido desarrollado por Hyundai y hemos podido verlo en otros modelos de la marca. Consiste en una pantalla táctil de siete u ocho pulgadas (en función del nivel de acabado) en la que se integran todas las funciones, a ella se agregan botones de acceso directo en sus laterales. También mantiene una ruleta para regular el volumen y otra para buscar radios o cambiar de canción.

La segunda fila de asientos también demuestra que se ha pensado en los pasajeros con detalles como la incorporación de dos nuevos puertos USB de carga y una toma central de 220 voltios. Esta fila es desplazable, con treinta centímetros de recorrido, y los asientos exteriores son calefactables. Las puertas cuentan con el mismo acabado de calidad que las delanteras e incorporan espacio para botellas de agua grandes y cortinillas parasol. Estas son cómodas y agradables, permitiendo viajes prolongados con un confort elevado. A esto contribuye la posibilidad de reclinar los asientos hacía atrás adaptándose a la postura.

Espacio de carga

El Hyundai Santa Fe pierde la versión de mayor tamaño y en España no tendremos la variante de cinco plazas, por lo que debemos hablar de la tercera fila de asientos. Esta se compone de dos banquetas abatibles en las que pueden transportarse personas de hasta 1,70 metros de altura. El acceso a las mismas se realiza a través de las puertas traseras, lo que obliga a abatir los asientos de la segunda fila, esta operación se realiza pulsando un botón. El hueco libre no es demasiado grande para adultos, pero sí suficiente para niños. De todos modos, Hyundai no se olvida de estos pasajeros y les ha posicionado reposabebidas y un control de la intensidad de su climatización.

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Así el maletero del Hyundai Santa Fe se ve limitado a 130 litros de capacidad con los asientos desplegados, con ellos abatidos se alcanzan los 547 litros de capacidad. Esta es ligeramente inferior a otros modelos presentes en el mercado, la versión de cinco plazas supera los 600 litros de capacidad. Esta configuración también obliga a prescindir de una rueda de repuesto completa, siendo sustituida por un kit antipinchazos. En caso de abatir los asientos de la segunda fila, la capacidad aumenta hasta los 1.625 litros con un piso completamente plano. Sus formas son regulares y permiten un aprovechamiento eficaz del espacio disponible, además la cortinilla separadora tiene su propio espacio bajo el piso del maletero.

Técnica: chasis trabajado y sistema de tracción 4×4

La plataforma utilizada en la nueva generación del Hyundai Santa Fe (una evolución de la ya existente), permite que este gane en agilidad respecto a su predecesor. Ahora se ha incrementado la proporción de aceros de alta resistencia hasta alcanzar el 57 % del total del vehículo. Algo que redunda en una mayor rigidez torsional, haciendo que su control mejore, además se han ampliado las soldaduras.

Por otra parte, los elementos de la suspensión han sido reposicionados, aunque mantienen los mismos esquemas de construcción. Para el eje trasero se opta por un complejo sistema multibrazo, mientras que para el eje delantero se utiliza el habitual McPherson.  Ahora los amortiguadores son más firmes y su posición más vertical; de este modo se evitan vibraciones y permite un mayor recorrido de suspensión. Los amortiguadores son de tarado fijo, sin opción a diferentes sistemas de como los de dureza regulable del Skoda Kodiaq o los muelles neumáticos del Volvo XC60. Estos mantienen la carrocería controlada en todo momento, primando el confort de marcha.

El sistema de tracción a las cuatro ruedas que equipa la unidad probada se denomina HTRAC. Se trata de un sistema que funciona de forma parecida a los 4MOTION de Volkswagen en sus vehículos con motor transversal. Este mantiene la tracción en el eje delantero hasta el momento en el que detecta una posible pérdida de tracción, momento en el que acopla el eje trasero. El reparto de par pude pasar desde un 100/50 a un 50/50 en cada eje. En el salpicadero encontramos un botón que sirve para bloquear el sistema de acoplamiento teniendo un 50 % del par en cada eje hasta 40 km/h, cuando volverá a su funcionamiento habitual.

Propulsor y caja de cambios: 2.2 CRDi de 200 CV, automática de ocho relaciones

El propulsor probado con este Hyundai Santa Fe se corresponde con el más potente de la gama. Se trata de un motor desarrollado por Hyundai con 2.199 centímetros cúbicos de cilindrada distribuidos en cuatro cilindros con la carrera ligeramente larga, lo que favorece su rendimiento a bajo y medio régimen. Se utiliza una culada fabricada en aluminio con cuatro válvulas por cilindro y distribución variable, montada sobre un bloque de acero. En ella se alojan dos árboles de levas y los inyectores alimentados por un rail común.

La admisión de este motor se sobrealimenta a través de un turbo de geometría variable, que aprovecha la energía de los gases de escape para introducir más aire en el motor. Cuanta con intercooler para mantener lo más densa posible el aire de admisión. Esto permite 441 Nm de par desde las 1.750 hasta las 2.750 rpm, mientras que la potencia alcanza los 200 CV a 3.800 rpm.

El motor ofrece un buen nivel de aceleración, sin llegar a ser fulgurante, y baja sonoridad tanto en ciudad como en circulación por carretera. La caja de cambios de ocho velocidades y convertidor de par permite mantener siempre el motor en el régimen óptimo de par para lograr un empuje correcto en todo momento. También en áreas montañosas con fuertes pendientes y el vehículo cargado se muestra capaz y lleno.

Esta caja de cambios automática de ocho relaciones ha sido desarrollada por el propio fabricante, cuenta con cuatro modos de funcionamiento: Normal, Sport, Eco y Smart (adaptable a la conducción). Funciona de forma suave y rápida cuando se solicita una aceleración fuerte, además Hyundai no ha pecado de mantener el coche demasiado bajo de vueltas en modo Eco, algo que se agradece porque hace más fácil y agradable la conducción.

Comportamiento: confortable y dinámico

Puede parecer algo extraño, incluso pretencioso, hablar de comportamiento confortable y dinámico en un SUV de 4,77 metros de longitud y casi dos toneladas de peso; pero esta cuarta generación de Hyundai Santa Fe sorprende por ello. Su predecesor era confortable y seguro, mientras que esta generación es capaz de fluir en una carretera con curvas manteniendo un nivel de confort elevado.

La unidad probada equipa de serie llantas de 19 pulgada de diámetro con neumáticos Continental SportContact 6 en medida 235/55, un flaco realmente amplio para lo que estamos acostumbrados. Este seguramente sea el responsable, en conjunción con el trabajo sobre la plataforma, de este buen comportamiento dinámico. Siendo realmente difícil alcanzar el límite de vehículo.

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Sensación de confort y agilidad

La sensación que transmite el Hyundai Santa Fe es, en primer lugar de seguridad, en segundo de vehículo ágil. Muestra unos límites muy elevados que permiten llegar a disfrutar de una conducción ligeramente viva. La suspensión contienen a la perfección los balanceos de la carrocería en apoyos fuertes y los movimientos durante la trazada. La dirección por su parte tiene un tacto firma y transmite algo más de información de lo habitual, aun así es obvio que no está pensada para realizar conducción deportiva. La cuarta generación de Hyundai Santa Fe retoca todos los elementos dinámicos que hacían de su predecesor un coche aburguesado y sencillo.

El aislamiento del vehículo es bueno en todo tipo de vías, tanto del motor como de la rodadura. Sólo es posible apreciar cierto rubor durante fuertes aceleraciones, propio de un propulsor de cuatro cilindros. Al elevar la velocidad el ruido aerodinámico se mantiene en cotas bajas permitiendo mantener una conversación sin elevar el tono. Manteniendo el confort logrado por el conjunto de las suspensiones y el habitáculo de forma imperturbable.

Tecnología: centrados en la seguridad

El Hyundai Santa Fe probado se corresponde al de mayor equipamiento posible: Style Limited. Este destaca por el equipamiento en seguridad denominado por la firma coreana “SmartSense”, en este se incorporan elementos como el aviso de tráfico cruzado con función de frenada automatizada al dar marcha atrás, “Safe Exit Assist” con el que se advierte a los pasajeros que van a abrir una puerta de la posibilidad de un vehículo acercándose por detrás; o “Rear Occupant Alert”, útil para no cerrar el coche con niños en su interior.

Otros elementos que monta la unidad probada son el sistema de frenada automatizada de emergencia en ciudad con capacidad para detectar peatones, el control de carril con alerta de cambio involuntario y la detección de otros vehículos en el ángulo muerto. Así se conforma un equipamiento de seguridad completo.

Confort e infoentretenimiento

Desde el punto de vista del equipamiento de infoentretenimiento el nivel de acabado Style Limited incorpora una pantalla táctil de ocho pulgadas con una suscripción gratuita durante siete años a los servicios LIVE de TomTom. Estos consisten una serie de servicios conectados como la consulta de la previsión metereológica, el precio del carburante, situación del tráfico en tiempo real o aviso de radares.

Otro elemento el Head Up Display proyectado en el parabrisas en el que se proporciona diferente información sobre una superficie de ocho pulgadas, como la velocidad a la que se circula, indicaciones del sistema de navegación y el funcionamiento de los diferentes asistentes a la conducción.

La iluminación corre a cargo de diodos LED en todas sus ópticas a excepción de los intermitentes, que utilizan bombillas con filamento. Con esta tecnología se introduce el asistente de luces de carretera con el que el vehículo gestiona la iluminación. Este realiza correctamente su función mostrando una iluminación buena, tanto en alcance como en calidad (las primera unidades tenían unos reflejos oscuros ya solucionados).

Conclusiones: Hyundai Santa Fe, más dinámico y mejor acabado

El Hyundai Santa Fe da un paso de gigante en favor de confort, el dinamismo y el nivel de acabado. La cuarta generación hace uso de la plataforma de su predecesor para evolucionarla hasta lograr un automóvil que parece completamente nuevo. Posee espacio suficiente para siete personas, incluso adultos si dos de ellos no superan los 1,70 metros de estatura.

La calidad percibida en su interior es elevada y parece que será duradero este acabado. El confort de marcha está garantizado y la revisión de la plataforma aporta mayor dinamismo. Por otra parte, sus consumos se mantienen en una zona ligeramente alta con una media que ha superado los 7,4 litros cada 100 km durante la prueba, aunque todavía son razonables. Cuando circulamos por carretera podemos alcanzar medias de 6,7- 6,8 litros de carburante necesarios para recorrer 100 km.

El Hyundai Santa Fe se trata de un vehículo pensado y desarrollado para las familias. Por ello su habitabilidad se acerca a la de un monovolumen, aunque cuente con carrocería SUV y tracción a las cuatro ruedas en sus versiones más equipadas. Sin duda es un vehículo a tener en cuenta si tenemos hijos pequeños o necesitamos una gran versatilidad por nuestra aficiones u obligaciones.

Hyundai Santa Fe

Pros

  • Calidad de acabado
  • Modularidad interior
  • Equipamiento

Cons

  • Consumo elevado
  • Capacidad de carga
  • Tercera fila limitada