[Prueba] Ford Ranger Black Edition, el caballero oscuro

Cuando apareces con una pick up en el centro de una ciudad como Madrid parece que estás montado en un deportivo de lujo, en los semáforos puedes ver cómo te observan…  Esto es lo ocurrido con la Ford Ranger que probamos en esta ocasión, además tratándose de la Black Edition, una edición limitada a 1500 unidades en la que todo se tiñe de negro, impresiona más.

Ford, un fabricante con amplia experiencia en el mercado de los pick up, que vende en Europa uno de los vehículos que más rápidamente asociamos con los Estados Unidos, la Ranger. Esta es la pick up más pequeña del fabricante del óvalo, aunque no por ello se trata de un vehículo pequeño, en el que todas sus versiones superan los cinco metros de longitud. Las más largas son la Super Cab (cabina y media) y la doble cabina, ambas con la misma longitud.

Por encima de la Ford Ranger se situaría el modelo más vendido de los Estados Unidos, la F150. Este es uno de los modelos más emblemáticos (junto al Mustang) de Ford, acumulando millones de ventas a nivel global y un impresionante récord de ventas diarias, con una unidad vendida cada 5 minutos en algún lugar del planeta.

El Ranger ha sido diseñado como vehículo de trabajo, y eso se nota. Aunque creo que los pick up vivirán un momento de esplendor tras permitir que se homologuen como turismo y, en ese caso, retirarles la limitación a 90 km/h en autopistas, ganando adeptos entre aquellos que lleven un estilo de vida más activo. Las posibilidades que te da la caja abierta y sus capacidades 4×4 te permiten llegar al lugar más recóndito a practicar tu deporte favorito (parapente, surf, escalada…).

Me ha parecido un vehículo útil, práctico y de imagen robusta, donde la función domina al diseño. Además, mantiene unos niveles aceptables de confort, aunque sin carga se siente rebotón, lo que puede llegar a ser incómodo.

Diseño: robusto y oscuro

Ford y sus diseñadores no acostumbran a realizar grandes cambios en el diseño de sus vehículos y la Ranger no será una excepción, mucho menos al tratarse de un edición limitada de la misma. En este caso la aportación estética se limita a la pintura negra denominada “absolut  black” para la carrocería, las llantas, los estricvos y las barras sobre la caja.

Por tanto, se mantienen un diseño tradicional de este tipo de vehículos, robusto y practico. Este es un segmento de vehículos en el que prima la funcionalidad frente a cualquier forma en el diseño.

Para lograr esta imagen de durabilidad y robustez el diseño se apoya en una gran parrilla central flanqueada por ópticas de gran tamaño orientadas al frente, en las que se incorporan  sistemas de reflexión y proyección además de las luces de marcha diurna, todas ellas halógenas.

Por lo demás es cuadradota, como todas las pick up. La edición limitada Black Editión que hemos podido probar se corresponde con el acabado XLT Limited en el que se incorporan estribos y otros detalles como las barras en la caja con iluminación para la misma o la inscripción 4×4 en la zaga.

En conjunto transmite rotundidad, lo que puede resultar interesante para empresas que tengan la necesidad de un vehículo con el que se logre una imagen al tiempo que puedan realizar trabajos en lugares montañosos o de campo, además no resulta tan anodino como en el caso de algunos rivales.

En cuanto a su construcción, todos los paneles esta pensados para mantenerse en su lugar y sus puertas son bastante pesadas. El acceso a todos sus asientos es bueno gracias a un gran ángulo de apertura de las puertas. El espacio de carga se ve limitado a la caja trasera, lo que puede suponer un inconveniente si no contamos con una tapa, que puede ser equipada con los accesorios o si optamos por el acabado Wildtrack. También es destacable que se hace necesario enganchar la carga para protegerla del viento o inclemencias climatológicas, resultando extremadamente practica para la carga de cajas o palets.

La portezuela que cierra la caja, no posee ninguna indicación acerca del peso que puede soportar, esta se engancha con cables de acero en la parte superior  y permite que dos tres personas puedan sentarse en ella.

La Ford Ranger se oferta con tres cabinas y dos cajas, personalmente la mejor opción me parece la cabina y media (no la doble ni la sencilla), se trata de la más amplia apra dos personas con espacio de carga interior y unos “transportines”  para alojar a dos personas en caso de necesidad. Además, la capacidad de la caja se ve incrementada gracias a una mayor longitud.

Interior: Robusto y sencillo

La naturaleza de la Ford Ranger es la de un vehículo enfocado al trabajo,  por lo que se ha diseñado u habitáculo en el que se obtenga la mayor practicidad y durabilidad posibles.  El acabado Limited incorpora asientos tapizados en cuero grueso, muy fácil de limpiar, aunque debemos pagar el peaje del calor en verano.

Todos los plásticos del interior son duros, robustos y están bien ajustados, la excepción será la consola central que parece algo más endeble, aunque en principio tampoco debería tener el mismo trato exigente que el resto de espacios. Desde el primer momento debemos destacar que ha sido diseñado para soportar el maltrato, ser fácil de limpiar e incorpora espacios portaobjetos prácticos (por ejemplo, encaja una botella de litro y medio de agua sin moverse).

Este habitáculo es confortable y cuatro adultos pueden viajar con suficiente comodidad. Todas las cotas permiten que personas de gran tamaño se puedan acomodar en el mismo sin echar en falta algún centímetro extra.

Las plazas delanteras tienen todo a mano y correctamente ubicado, lo que nos permite accionar los mandos sin desviar la mirada de la carretera (o camino). La posición de conducción es naturalmente elevada y nos permite una gran visibilidad.  Es fácil encontrar una buena posición de conducción , con los pedales colocados de forma confortable, la única pega es la misma que tienen todos estos vehículos y la que permite su buena visibilidad y es que parece que vas sentado en una silla.

Como decía en el apartado anterior, el espacio de carga, en la versión de doble cabina, se limita a la caja. Su acceso es algo farragoso por la altura a la que se sitúa, pero por lo demás es lo mejor que puedes encontrar (su mayor mejora frente a una furgoneta es su versatilidad a la hora de hacer frente a diferentes terrenos) en vehículos que se puedan conducir con el carnet B, hasta 3.500 kilos, en España.

Las formas son regulares, la chapa va protegida con un recubrimiento plástico y ofrece múltiples puntos (cada uno de ellos lleva escrita su capacidad de carga) en los que poder enganchar redes, pulpos, cuerdas, cadenas…

Motor: Industrial

La Ford Ranger puede equipar dos propulsores: uno de 2.2 litros capaz de desarrollar 160 CV, el siguiente sería un 3.2 litros de 200 CV; por último, en 2019 se incorporará la versión más gamberra la “Raptor” con  un propulsor de 213 CV y una transmisión de 10 velocidades todo ello puesto a  punto por Ford Performance. En nuestro caso hemos probado el caballo de trabajo con menor potencia, 160 CV y 385 Nm de par.

«En 2019 se incorporará la versión más gamberra la “Raptor” con  un propulsor de 213 CV y una transmisión de 10 velocidades».

Este motor se ha desarrollado pensando en los vehículos industriales de Ford, ninguno de sus turismos lo monta. Por tanto sus sensaciones son completamente distintas, su refinamiento es inferior a cambio de fiabilidad y rotundidad en la entrega de potencia. Su potencia en relación con su cilindrada es muy inferior respecto a la de los turismos.

Durante el uso, el propulsor más pequeño de la Ford Ranger hace notar su origen industrial, sin llegar a ser incómodo. A ralentí podemos sentir vibraciones, con un funcionamiento impecable del sistema Start&Stop, rápido y suave.

Es cierto que no ha sido posible probar la Ranger con su carga plena (más de una tonelada), pero sí hemos podido llevarla al campo para comprobar sus capacidades fuera del asfalto. Este es el espacio en el que el conjunto motor y transmisión muestran su mejor cara, contamos con fuerza suficiente para afrontar obstáculos y puede girar muy despacio sin mostrar ningún amago de parada.

La transmisión de la Ranger , en el caso de la unidad de pruebas, corre a cargo de una caja de cambios manual de seis relaciones que envía la potencia al eje trasero. Para la circulación por caminos de tierra y pisos deslizantes tenemos la posibilidad de , con un mando giratorio, acoplar el eje delantero, aunque sin diferencial central. Esto tiene como consecuencia que ambos ejes giran solidariamente, por lo que no deberíamos utilizar esta posibilidad sobre asfalto.

También incorpora un sistema de engranaje de reducción (una reductora) con la multiplicaremos la fuerza de nuestro propulsor pudiendo hacer frente a obstáculos mayores o con más carga. Esta presenta una reducción de 2,48:1 con lo que logra una velocidad mínima de 3,3 km/h a 1.000 rpm; logrando fuerza notable para subir pendientes u obstáculos. Si tenemos la reductora activada, la velocidad se limita a 50 km/h

Comportamiento: predecible

La Ford Ranger es una pick up pensada para el trabajo duro y el transporte de cargas pesadas, lo que resulta un condicionante enorme. Mientras el eje delantero hace uso de un sistema de suspensión independiente de doble horquilla, el trasero integra una solución tremendamente vetusta a la par que efectiva a la hora de transportar cargas, ballestas como elemento elástico en un eje rígido.

Esto se debe a las necesidades de transporte de grandes cargas de forma constante evitando un mantenimiento muy exhaustivo, teniendo que cambiar elementos de la suspensión cada pocos miles de kilómetros.

La consecuencia de la adopción de estos sistemas es un vehículo algo menos confortable cuando el asfalto no está completamente liso y vamos descargado. El eje anterior copia a la perfección las irregularidades del terreno, por lo que siempre tenemos un buen nivel de control sobre este, pero el eje trasero las amplifica produciendo una extraña sensación de rebote.

Como es común en las pick up la ausencia de diferencial central provoca que no sea aconsejable el uso del sistema de tracción total sobre asfalto, lo que unido a los rebotes del eje trasero hacen que su comportamiento pueda llegar a ser delicado sobre asfalto mojado, aquí es donde aparece el ESP (control electrónico de estabilidad) que funciona de forma suave, para minimizar este riesgo.

Al salir del asfalto, la Ranger muestra una de sus mejores caras, la capacidad para circular por terrenos rotos y complicados con suma facilidad.  Sus características todoterreno se ven limitadas por su amplia batalla (distancia entre ejes) y su nivel de confort no es muy elevado aunque se obtiene la garantía de afrontar pendiente o situaciones realmente complicadas con o sin carga.

La posición de conducción de la Ranger es propia de un vehículo industrial, como en una silla. Los pedales y los mandos se disponen de forma que es posible su accionamiento sin perder de vista nuestro camino. Su visibilidad es muy buena hacia el frente y se verá condicionada hacía atrás por la carga que transportemos. No se trata de un vehículo en el que nos sintamos comunicados con la carretera, pero no se trata de ello en este tipo de vehículos.  Un detalle que me parece mejorable es el tacto del freno, muy esponjoso sobre asfalto, pero es que hay que parar muchos kilos.

Como punto positivo y sorprendente, su baja sonoridad; con ángulos muy acusados en su diseño, enormes (y geniales) retrovisores y la caja vacía se obtienen niveles de confort acústico muy semejantes a cualquier compacto.

Equipamiento: Más que correcto

La unidad que hemos probado se corresponde con el nivel de equipamiento Limited  dentro de la edición especial Black Edition que incorpora un paquete de equipamiento cerrado en el que se introducen llantas de aleación de 17 pulgadas, tapicería de piel con asientos delanteros calefactados, climatizador bizona, control de crucero, barras tras la cabina y sistema multimedia SYNC 3.

Si homologamos el vehículo como camión no podremos circular legalmente a más de 90 km/h pero a cambio obtendremos una reducción importante en el montante total del vehículo. En cualquier caso es posible homologarla como turismo y circular a 120 km/h sin problemas. Al tener en cuenta que se trata de un vehículo con el objetivo de realizar trabajos duros o de adentrarnos en nuestros hobbies más aventureros, donde es necesario un vehículo robusto, me parece que la dotación equipacional es muy útil y acertada. Todo aquello que podamos necesitar los encontraremos.

El sistema de infoentretenimiento SYNC3 y los asistentes a la conducción destacan por encima del resto, ya que nos permitirán encontrar el lugar al que queremos llegar gracias al uso rápido e intuitivo de Android Auto a través de sus comandos de voz desde el volante. Por su parte los asistentes a la conducción son efectivos, poco intrusivos y muy agradables durante su uso.

Por encontrarla pega, lo único que le pediría a Ford es que fuese posible incorporar algún sistema de iluminación alternativo a las bombillas halógenas, ya sea con xenón o led. Por otra parte, este sistema de iluminación garantiza que sea posible sustituir una bombilla en el lugar más remoto pudiendo continuar nuestro camino alá donde nos encontremos.

Las barras “sport”, así las denomina Ford, sobre la cabina integran luces led que iluminan la caja de forma significativa. Detalles que nos pueden ayudar, cuando realicemos trabajos nocturnos, para buscar herramientas u otros objetos sobre el espacio de carga.

Consumo: parco

El consumo es un apartado interesante en los vehículos industriales, por lo menos a mí me lo parece. Todavía no dejo de sorprenderme cuando compruebo las cifras arrojadas por el ordenador de a bordo con el llenado entre depósitos. En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de realizar un recorrido largo en el que se dio la oportunidad de realizar todo tipo de conducción a lo largo de más de 1.500 kilómetros, la Ranger logró un consumo medio de 7,4 litros de carburante necesarios para completar 100 kilómetros. Gracias a este consumo y un déposito de 80 litros nos permiten circular más de 1.000 km entre repostajes.

Esta cifra de consumo es la media obtenida durante la prueba, si bien es cierto que cuando nos salimos del asfalto el consumo se dispara, aunque lo más sorprendente es que nunca ha llegado a superar los 9 litros para recorrer 100 kilómetros, en nuestro caso con una carga de unos 400 kg. Cargado veremos que estas cifras aumentarán.

En carretera y autopista a 120 km/h podremos acercarnos a los 6,5 litros/100 km que homologa, pero si circulamos en “modo camión” (90 km/h) este se nos antoja muy fácil de lograr. Estas cifras logran que pueda decir que la Ranger es una Pick Up que logra unos niveles de consumo muy bueno.

Si necesitamos un vehículo para trabajar y pasar muchas horas “lejos de la civilización”, me parece muy apropiado.

Ford Ranger

7.5

Diseño

8.5/10

Habitabilidad

7.5/10

Comportamiento

6.0/10

Motor

8.0/10

Conjunto

7.5/10

Pros

  • Capacidad de carga
  • Motor potente
  • Consumo en carretera
  • Fácil limpieza

Cons

  • Sin espacio de carga interior
  • Ballestas en el eje trasero
  • Sobrecalentamiento de frenos