[Prueba] Mitsubishi Montero, a dónde tu imaginación te lleve

Carlos Pascual. Pocos son los vehículos en el mercado aptos para realizar salidas al campo de las de antes, cierto están los Land Rover y Range Rover, que prácticamente tienen el mismo número de modelos 4×4 que el resto de marcas juntas. En esta ocasión os traemos uno de esos modelos que parecen estar en peligro de extinción, el Mitsubishi Montero de carrocería corta.

Se trata de la última actualización del 4×4 nipón, esta ya incluye Android Auto en su sistema de infoentretenimiento integrado, mantiene su imagen imponente con un morro elevado y un capó plano, sus voluminosos pasos de rueda y protecciones plásticas mejor integradas con la carrocería. una cintura elevada y gran superficie acristalada en la que destaca un gran parabrisas muy vertical, que si bien ayuda a la visibilidad aumenta la resistencia aerodinámica, siguiendo la tradición del modelo y al mismo tiempo luce una estética que siempre han lucido los 4×4.

Una vez accedemos al habitáculo del Montero podremos observar un sobrio salpicadero presidido por una pantalla en blanco y negro en la que se pueden ver con claridad cada uno de los puntos con lo que se representa la información esta será: el consumo instantáneo y acumulado, un barómetro, la brújula, además de otras informaciones útiles para el conductor.

Bajo esta se sitúa la pantalla táctil del sistema de infoentretenimiento en la que sorprendentemente encontramos una función de GPS que nos muestra nuestra posición en coordenadas y el número de satélites del sistema de posicionamiento global con los que es capaz de contactar el sistema pero carece de navegador. Este inconveniente se ve superado con la integración del Android Auto y Apple Car Play. Si continuamos bajando nos encontramos con los huecos dedicados a guardas pequeños objetos el mechero y el mando que bloquea el diferencial trasero cuando tenemos la reductora activada.

El cuadro de mandos es claro y fácil de leer con la temperatura del agua, el nivel de combustible, velocidad, revoluciones y la posición de la palanca de cambios. Además se muestra un esquema en el que podremos ver qué ruedas reciben tracción y cuáles son los diferenciales que llevamos bloqueados en cada momento.

Nos sentamos en unos asientos confortables aunque, casi sin agarre, en los que tendremos buen espacio en todas las cotas, estos tienen una posición bastante elevada con lo que nuestras piernas siempre irán flexionadas en un ángulo cercano a los 90º.

Las plazas traseras son buenas para dos personas adultas y están bien resueltas con unos reposabrazos abatibles en los laterales que integran reposabebidas, lo que no nos ha gustado es el acceso a estas, ya que solo el asiento del acompañante puede abatirse para facilitar el mismo y el espacio que deja es estrecho por el contrario el sistema de apertura nos ha parecido muy inteligente e interesante, con una palanca doble fácilmente accionable desde las plazas traseras con el pie.

El propulsor del Montero sorprende con una respuesta muy buena y un empuje constante, este es un 3.2 litros turbodiésel de cuatro cilindros capaz de desarrollar 200 CV y un par máximo de 441 Nm de par a 2.000 rpm régimen en el que prácticamente siempre se sitúa el motor gracias a una caja de cambios «Superselect» automática de cinco velocidades con posibilidad de manejo secuencial desde la palanca de cambios, esta transmisión tiene un convertidor de para hacer llegar la potencia del motor hasta la transmisión aunque este no cuenta con ningún bloqueo por lo que apreciaremos un nivel muy alto de resbalamiento.

Esta transmisión tiene una segunda palanca para seleccionar qué sistema de tracción queremos utilizar en función de aquello que requiera el terreno sobre el que circulemos. Cuatro son las opciones que nos dará, cinco si contamos la posibilidad de bloquear el diferencial trasero, estas serán: tracción trasera, tracción a las cuatro ruedas con los diferenciales abiertos, tracción integral con el diferencial central bloqueado (reparto constante de par 50:50 entre ambos ejes) y la reductora que, realiza una reducción 1,9:1 respecto a la relación habitual del cambio; con la que podremos enfrentar obstáculos que requieran mayor fuerza, se mantiene el bloqueo del diferencial central y abre la posibilidad de bloquear el diferencial trasero de este modo enfrentar cruces de puentes sin perder tracción.

El comportamiento del Montero en ciudad y carretera es noble aunque con grandes inercias, su propulsor permite una buena aceleración tratándose de un vehículo de 2.3 toneladas; esto se ve acentuado a la hora de frenar con una equipo compuesto por discos ventilados delanteros de 290 mm y traseros de 300 mm logra contener la masa con sorprendente eficacia pero solicita aumentar la presión sobre el pedal más de lo habitual.

Si lo llevamos a su terreno natural, el campo y las pistas de tierra, estas sensaciones desaparecen para mejorar el comportamiento del Montero sacando a relucir sus mejores aspectos como son unas muy buenas capacidades con ángulos de entrada y salida en torno a los 34º y un ángulo ventral mayor a los 24º, completando estas actitudes con una capacidad de vadeo de 700 mm.

Haciendo uso de las diferentes posibilidades que nos brinda la transmisión «Superselect» y los neumáticos con especificaciones camperas que equipa de serie sobre llanta 18, con ello es capaz de afrontar pendientes con inclinaciones cercanas a los 45º. La posibilidad de bloqueo de los diferenciales y la reductora nos permiten mantener la tracción casi en cualquier situación haciendo casi imposible frenar el avance del Montero fuera de la carretera. En el siguiente video que grabamos en colaboración con CSCondeMotor se puede apreciar el buen comportamiento de este fuera del asfalto, dónde lo único que llega a penalizarle son los recorridos de suspensión algo cortos aunque suficientes para casi el 100% de usuarios del Montero.

Pocos, ya lo hemos dicho, son capaces de afrontar los mismos obstáculos que este Montero, capaz de llegar a dónde no llega nadie. Como sombra podríamos decir que los asientos podrían tener mejor sujeción lateral, los frenos podrán incrementar su mordiente y mejorar la disponibilidad de espacios portaobjetos en los que vaciar nuestros bolsillos.

En conclusión, el Mitsubishi Montero es uno de los pocos 4×4 que todavía podemos encontrar en nuestro mercado, siendo una solución ideal para aquellos entusiastas de la naturaleza, el campo e investigadores de lo desconocido permitiéndote llegar a los lugares más insospechados siendo capaz de conquistar los lugares más inhóspitos e interesantes del entorno natural.

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